Vender un coche entre particulares no termina cuando firmas el contrato.
De hecho, el verdadero riesgo empieza después.
Cada vez es más frecuente que, tras una avería, el comprador recurra a una denuncia por vicios ocultos coche. Y lo preocupante es que puedes verte en esa situación incluso habiendo actuado correctamente.
Sí. Y este es el punto que más confusión genera.
Como vendedor particular, puedes tener responsabilidad si se cumplen tres condiciones:
No es necesario que hayas ocultado el problema de forma intencionada.
Antes de llegar a juicio, lo habitual es este proceso:
Y aquí lo que suele ocurrir es:
Si no hay acuerdo, el siguiente paso suele ser una denuncia por vicios ocultos coche.
Aunque tengas razón, demostrarlo no siempre es fácil.
Porque entran en juego:
Una garantía mecánica no es solo un “extra comercial”.
Es una herramienta de protección directa en la operación.
Si aparece una avería:
Sin garantía:
Con garantía:
Es decir, reduces drásticamente la probabilidad de una denuncia por vicios ocultos coche.
No solo es protección.
También influye en cómo percibe el comprador la operación:
En muchos casos, incluso acelera la venta.